Un tiro dice más
que su resultado.
Gol, a puerta, fuera o bloqueado es solo el final. Tiros registra todo lo que vino antes: cómo nació la jugada, quién remató, desde dónde y contra cuánta presión.
Z3 · Arriba Derecha — nueve zonas dentro del arco y cinco por fuera: los dos postes, el poste superior y las dos esquinas.
Faltan 3 pasos para poder guardar el tiro: portero, presión defensiva y resultado.
Un remate. Diez pasos.
Cada tiro recorre la misma secuencia, en el mismo orden. El guardado espera a que la jugada esté completa, así que ningún remate queda a medias.
Partido, parte —incluido el tiempo extra—, minuto y segundo, marcador en ese momento y equipo que remata.
Ataque combinativo, juego directo, balón parado, contraataque, recuperación, segunda jugada o jugada individual, con una nota de contexto.
Tipo de pase —corto, filtrado, centro, cambio de juego, de primera…— y asistente. Son opcionales: una jugada individual no tiene pase.
Jugador de la plantilla, superficie de contacto —pie derecho, izquierdo, cabeza u otra— y lado del ataque.
Se marca sobre el campograma del medio campo atacante y queda guardada como coordenada X/Y.
Se marca sobre la portería: nueve zonas dentro del arco, cinco por fuera y «sin zona» cuando el disparo no tiene una asignable.
Portero rival y su posición sobre el campo. Con la portería vacía, el paso se da por resuelto.
Cantidad de defensores, nivel de presión de 1 a 3 y distancia de tiro de 1 a 4.
Tiro fallado, tiro a puerta, gol o tiro bloqueado.
Con los nueve pasos completos, el tiro entra en la tabla con su propio ID y el siguiente arranca con el partido, la parte y el equipo ya puestos.
Un tiro sin contexto es solo un número.
Contar remates dice poco: no distingue el contraataque limpio del disparo forzado entre cuatro defensores. Tiros guarda de dónde vino la jugada, cómo se construyó, desde dónde se remató y con cuánta presión, así que dos tiros solo se comparan cuando de verdad se parecen.
Nueve dentro del arco y cinco por fuera. El destino se marca sobre la portería con los mismos nombres para todos los analistas, no a ojo.
La zona del remate y la posición del portero se marcan sobre el campograma del medio campo atacante y quedan como coordenadas X/Y.
Todos los tiros quedan en una tabla revisable y se exportan en CSV con 26 columnas listas para analizar.
26 columnas por tiro.
Cada fila es un remate completo, del contexto del partido a la presión defensiva. Nada queda a interpretación posterior.
Del registro a la lectura.
Ubicación, distancia, presión y portero son lo que separa una ocasión clara de un disparo desesperado. Tiros los registra en cada remate para que la lectura de rendimiento vaya más allá del conteo.
Tiros ya ubica al portero en cada disparo. La siguiente herramienta de Renix llevará esa figura a su propio flujo completo, con el mismo principio: menos alcance, más profundidad.
Deja de contar tiros. Empieza a leerlos.
Registra un partido completo y comprueba lo que cambia cuando cada remate llega con su origen, su destino y su presión.
